I




de canto con el ojo vi 
el vacío
             de la nada misma.

el aura de mi córnea, translúcida
fue erizada por lo hipnótico.
un círculo sin fin, 
cavado en el centro de mi frente,
crecía y crecía trágandolo todo.
hambriento y predispuesto
el abismo comenzó su rito.
la danza inexorable
de la metamorfosis.





viniste a romperlo 
antes
de que se rompa solo,
y solo no se rompe.
el cordón que te ata al mundo
la pena que te habita.

las cosas llegan si tienen que llegar
y no llegarán antes
quizás no lleguen jamás

la estrella negra es una pupila
el ombligo que fue cordón
palpita y se abre
cuando la noche acaricia.

y la oscuridad no viene sola.
con ella vienen las antorchas
los susurros
la tierra húmeda
y la escarcha.

la espera, es un capullo sin flor.
el mañana, la foto de un muerto que cuelga
del muro que levantan los lamentos.




no tiene sentido hablar
todo se cae
todo se desnuda ante mis ojos
mi propia imagen mi cara se derrite.

todo se precipita
en el interminable mar de mis días.
los cuento de a uno, como si fueran perlas
para tener más y meterlos en una cajita, no sé… quizás algún dia…
pero no, ya no quiero días
no quiero que vengan, ni que se vayan
no los quiero ver pasar más,
ni los quiero esperar.
ya no quiero esperar nada de ellos.
no quiero pedirles que sean más, 
que se queden a dormir
o a cenar 
que tengan piedad, no.

me quiero acá
conmigo
gritando
fracturando la cáscara desde adentro
donde está el núcleo
donde está lo indecible
donde todo es posible



ira




y llegaste a mi, como un viejo amigo.
mostrándome quién eres,
mostrándome quién soy.
hemos crecido juntos. ahora te recuerdo.
salvaje animal, sé que estas ahí.
desnudando tus colmillos en la oscuridad.
puedo palpar la cadencia de tu furia divina.
hermoso animal, sé que estas ahí.
siento el filo de tu mirada recorrer mi cuerpo.
en el fulgor,
tu propósito y mi destino,
se funden.
mi alma cae a tierra
solo para abrazarte.



el encuentro




un encuentro sucede.
un encuentro define el camino y
forja la determinación para el siguiente paso.
donde están las dudas,
donde están los miedos...
están las brasas latiendo, destinadas a quemarse vivas
y llenar de luz los rincones.

un encuentro es inevitable
un encuentro no puede esperar.
el propósito une las partes
como la gravedad une el Sol y la Tierra.
el propósito es la música que sigue sonando aún después del baile.
solo hay un camino, y ya lo elegimos.
ahora debemos entender por qué



soloroloquio



se asoma la palabra.
y quisiera tenerlas a todas
aca conmigo
saberlas todas y usarlas
como si fueran mias hace años
como si las conociera a fuerza de costumbre
y supiera donde.
para ordenarlas
poner un punto acá
un adjetivo impronunciable allá.

reirme de la academia,
y de cómo esos señores de corbata
pierden el tiempo
areglándolas, perfumándolas.
porque no dan a basto.
las combinaciones
los dejan perplejos,
y quisieran controlar cada definición.
y mirá que hay palabras...
pero no alcanzan.
porque no se puede traducir
a veces no te puedo explicar la inmensidad.
a veces se sale, se me sale y se les sale a otros
un viento, algo como una escupida, un manotazo
que se escapa del inframundo,
y se tuerce abriéndose paso,
a veces se aferra con sus manitas (por miedo o pudor) de un diente, 
del labio oblongo que la articula.
impostergable la situación: se eyecta.

solo porque
la fuerza del cosmos
reina y se ríe
esa palabra,
que al fin lo dice todo
crece, se elonga y se muere.
como un pináculo,
como el residuo cristalino
de una verdad oculta,
muda y total,
aterriza
en el ojo medio de alguien
en alguna nube.
se precipita
como baba
siendo al mismo tiempo
 ajena y nuestra.
del todo y de nadie.
   la palabra buscada
  la palabra parida
     la última palabra

la puta que lo parió.-

la máquina




mientras intento no errarle 
a cada tecla
la máquina de escribir
     no perdona 
ni una letra
ni un acento.
pienso cómo la tecnología
nos la quitó,
nos la arrebató
la posibilidad de fallar
y de ser incorregibles.

la vida es una máquina de escribir
cada paso
cada tecla es decisiva. 
y puede ser
la última.

debemos ser impecables
siempre.
volcar en el ahora
cada instante
porque la vida no perdona
y cada error yace ahí
irrefutable

latente

empujándonos a ser más
cada día más




asedio



las palabras que busco
no siempre acuden a mi.
si las llamara por su nombre
quizás escuchen
quizás respondan y se asomen.
pero temo y deseo que me encuentren antes.
imploro inconsciente que acechen mis tierras
deberían encontrarme y atacar
con la fuerza de lo que son
por todos los flancos.
liberarme de mi, 
asediarme hasta que cada uno de mis muros
no resistan mas,
hasta que caiga el último ladrillo
y mi castillo colapse bajo su propio peso.

y entonces
la luz del sol





la tempestad





volví a ver el mar.
me distrajo con su liquidez
la forma sin formas
el fluir de su ira perfecta
el fluir de su amor perfecto
  ahí
toda ella:
   La Tempestad.
con sus trompetas y nubes totémicas.

creí ver el viento
cabalgar las olas
agitando y domando
el bravo mar

los caballos blancos marchaban como uno hacia a la costa, hacia mí. 
y el mundo se rendía, hasta que no quedó nada
hasta que solo quedé yo
ante el abismo azul
y mi mundo
mi ser
acaso mi única ofrenda auténtica
concedí

sobre una roca humedecida por las olas
creo caer al bravo mar que crece
al bravo mar que me devora
adentro mío



por si acaso




pero es que acá adentro mío
no hay infiernos tan profundos
ni cielos tan altos
todo está acá en la misma esfera. Sobre la misma mesa.
. tirarse al mar y flotar
es soñar despierto y admirar
la intemperie, el entorno escurridizo
de un bravo mundo.
donde están (?)
las tormentas
donde están  (?)
los amaneceres
. éstas palabras no soportan
el peso de lo que son, ni de todo lo que nunca
llegarán a ser.
mirá..
mirá te digo, cómo bailan
las hebras de la vida entre las sílabas
y burlan sus paréntesis.
mirá la cadencia muda
con la que esa hoja se precipita,
hermosa y muerta al mismo tiempo.
qué dirían esos espacios, si pudieran hablar
si pudieran contar lo que hay adentro mío.
rugirían como fieras salvajes que son,
fases etéreas de lo que soy por momentos,
en lo que me convierto de a poco,
cuando el silencio me acuna;
a veces entre sus labios
a veces entre sus colmillos.
                                            soy el mundo que me rodea.
 y es que acaso, las palabras quedarán.
incluso después de nosotros pero…
sólo hasta que la última hoja
del último ejemplar
del último libro
arda en las llamas del olvido.
entonces, después qué?
qué quedará de nosotros después de tanto escribir
de tanto discutir, hablar, pensar, reflexionar
después de tanto sentir.
allá en el fin de los tiempos
cuando esto sea un vasto espacio imperceptible
qué habrá?
habrá el vértigo y la belleza?
permanecerán viva la consciencia

y lo que nunca supimos decir?      




difuvyhaivdf



decime eso que me ibas a decir, querido alguien, aunque vos digas que no tiene sentido, que no querías, que son cosas sin sentido, que hubieras querido callarte. Pues, amigo, mantenés mi vigilia en vilo y mi esperanza no tiene límites. Espero esas palabras como espera uno a la muerte o al amor; mirando estúpidamente en algún mañana. Mientras permanecemos anclados, porque el tiempo no da tregua y nuestra gente se distrae y se destruye y ya no hay tiempo. Es que el andar de lo cotidiano se cuela sutilmente entremedio de todo y encontrarse ahí es, no sé... insoportable, la información aplasta, confunde, que se vaya todo a la puta que lo parió a veces. Pero pertenecemos al tiempo, no? pese o no, qué puedo pensar?. Somos carne, somos antagónicos, la materia de la antimateria, acá en la tierra. Y la carne se pudre entendés?, qué sé yo, la puedo oler a veces, la siento acecharnos cada tanto, cuando la muerte camina cerca. Y pararlo es la meta última (al tiempo digo), quizás frenarlo un instante, mirar detrás de él, por sobre sus hombros, detenerlo, que sea más, que sea eterno.
   Para cualquiera que se esté buscando donde yo me busco y vos también, vale la pena perder el tiempo así. Es que sabrás ya, que los buscadores acaso no buscamos, esa es nuestra verdadera fuente de poder, nuestra gran contradicción, la gran mama de la que mamamos. Y es también el final, es el último acto total. Nos vamos a pudrir, y hay que partir es pared espiritual que nos separa del mundo. Y sabrás también, que hay una dimensión que se está abriendo, que estamos abriendo entre todos, lenta pero inexorablemente, con toda el alma. Porque no somos tantos pocos, mirá alrededor y decime. Las paredes hablan. La mirada de la gente grita. Seremos cada vez mas, te lo aseguro aunque colapse todo a la mierda. vos me entendés


nelmioletto



las mismas preguntas surgen en el techo
cuando quiero dormir
y me levanto para espantarlas
y mirá como huyen
y se despluman y cocoroquean.

   Las palabras…
que sirvan para herir
herir de muerte
a la mente misma.
que piquen
con ese picor perpetuo
que solo el recuerdo concede.
que esas barcazas
no encallen nunca su zozobrar
                  en las penumbras de la noche
de la noche más oscura
del mundo más lejano
del cielo más profundo.

no sirven si calzan bien, si riman, si son redondas.
tienen que arder. arder infinitamente
 deben!
es su deber desencajar,
ser desprolijas e irreverentes
y abrirle un tajo a todo lo que dure,
a lo inmundamente eterno.

deben perforar el alma
como una bala de cristal
a ver si atrás de todo    mierda
estamos todos
o está dios
o está la nada misma



carajo






si



si
es mágico andar descalzo
resolver un crucigrama todosolo
volar a otro país sin guita.
y todo eso.
pero sabe usted Sr. Arcipreste
que es más sagrado para mí?
leer y no entender nada
nada ahora
pero si después.
llegar al final del rompecabezas
y notar que la última pieza… no sé
se la masticó permacosita o se mojó
inmisciblemente en vinotinto.
y entonces sospechar
que así es como se supone que es.
ver, por fin, que oculta en la ausencia
acechando en la nada
está la pieza que falta
que las ventanas se abren
de formas misteriosas
pordoquier


crepúsculo



quiero vivir
en un quinto piso
donde la ventana dé al edificio de enfrente.
me asomaría y contemplaría el callejón que se desenvuelve allá abajo.
justo después de la tormenta.
si fumase, me fumaría un pucho mientras el sol
desplomándose en el horizonte
cede paso a una nueva noche.
los fantasmas se preparan,
las velas parpadean.

hay algo en la transición
que me obliga a escuchar.
aquellos quienes 
se sumergen en lo desconocido
bailan de un mundo al otro
y ríen con más fuerza debajo de la arcada
justo antes del comienzo.
justo antes del final.



eso instantáneo



sentate cerca de la ventana
en plena noche
y mirá.

contemplá el silencio,
escuchalo y sin preguntarte
preguntate
si el silencio es una ausencia

no escuches lo que dice,
sentí ese impulso incómodo
de tirarte por la ventana
de jugar con las sombras
y perderte en la bruma de la noche,
de ser salvaje y clandestino
aunque sea una vez

recorré las calles
bajo la lluvia

que te traguen la esquinas
que te devoren las sombras

reí hasta que llores
hasta que la última gota de aire
abandone tu cuerpo hilarante
y entonces
abrí

perdete en la magía
del océano que se parte
adentro tuyo



las ruinas



si hay que empezar de nuevo
aniquilemos quien fuimos
           sin temor
         y empecemos.
       absolutamente.
   por última vez.

glorifiquemos la locura,
          el valor de verse caer y afrontarlo si remedio.
                                           sin esperanzas ni deseos

reencontrarse con lo básico es el camino.

las necesidades siempre fueron las mismas.

   si encendemos un fósforo,
  si prendemos un fuego,
que se consuma bajo las llamas
        cada rincón donde habitan los recuerdos.

prendamos fuego eso que fuimos
     y volvamos a empezar.
hay que arder intensamente.
         
           no hay tiempo

hay que devorarse los bosques,
los mares, las montañas.
romper los cielos,
tocar lo intocable
palpar lo impalpable
y  morir masivamente dentro de uno,
         morir sin dejar huellas
   morir por última vez.
                     ser destrucción
                        y brillar

                                 infinitamente



la corbata



la reflexión no será suficiente.
hay que sacrificar otras cosas,
sacar a flote valores olvidados.
descentralizar la mente y dirigirla
a rumbos imposibles.
quitándole vida a lo inerte naturalmente
quizás recuperemos el terreno perdido.
esto es opresión, galán. la corbata te aprieta.
el blanco y negro te va, pero acá no es así.

las dudas nos tragaran,
la materia respira y ejerce
cierta gravidez a nuestro andar.
si pudiera vincular ambos limbos,
trazar un puente imaginario
entre las fuerzas que no veo y este mundo,
vería que más allá del río que fluye
las tierra se construye.
esto es un hecho, un río nunca partirá
el mundo en dos.
pero deja cicatrices.
pudre estructuras.
purifica.

prestale atención
a las sutiles diferencias,
al color de la yerba cuando se seca
a las sombras que se mueven durante el día

si hacemos un balance
entre un miércoles y un viernes
sabé que hoy, jueves, es ese punto intermedio
en el que todo está que se va a la mierda y no.

trepemos a los techos,
que nos traga la duda.

la aurora se asoma
solo hay que ser paciente
y luchar por sobrevivir.

sonreí, como si no te importara
hace de cuenta que nada importa
las cosas pesan lo mismo en el vacío


sor dumont






sus ojos no darían crédito de lo que estaba pasando,
el imponente glaciar los atravesaba sin tregua dejando un valle de esplendor a su paso.
el frío .  
la inmensidad.








... y de su pecho el fuego que brota encuentra su par en las densas profundidades de aquel abismo azul.
Su ser se abre ante él, se quiebra como el hielo y ríe,  
porque se encuentra en cada hoja, en cada ola, en cada nube.-

el mar



permitime mar

dislocar la prensa de tus olas

y engranar mi cuerpo en tus curvas

impregnarme de vos la piel

del alma.

vuelco el tacto de mis sentidos todos

y escarbo en tu líquido

buscando abrir un agujero

una tromba un pasadizo

al mundo perdido de tus secretos

donde siempre acecho, esperándome.

esperando mi llegada

para sorprenderme

una vez más



mirá



mirá, hoy llueve…
como la primera vez que llovió.
o como la última vez que lloverá.

sentí esta lluvia
emboscándote. poseyéndote.
lluvia que moja y no salpica
que se decide
y no…
pero al final
sí. siempre si.
lluvia que corre
sin apuros.
que arranca o que no
entonces ZAS!
irreverente
se abre camino
impecable e indómita
la lluvia.

a la lluvia no le importa
nada
ni nadie.
nunca va a volver
nunca va a mirar atrás.
sin causa, se encausa
fluye sin retorno,
sin destino! …y es qué acaso
qué le importa el mar?
si no lo conoce ni lo anhela

y sin embargo
de a gotas
aniquila montañas
y colma océanos 
          la lluvia




jueves hiperbóreo



hoy
jueves mil
trescientos cuarenta y tres
tipo ocho y media qué sé yo
onda nueve menos treinta crisantemos
te daba ese beso vital la mañana
arriesgando la noche entera aposté
entre sábanas y maquetas
a que no amanecería y que los pájaros
prenderían fuego una vela un árbol, anidarían por siempre
en nuestras almas, bajo el cielo eternamente estrellado

se nubló despacio, primero finísimas nubes altísimas
arañando el tornasol matinal
pronto, casi inmediata se desata
la densidad plomiza emergió gris vestida de flor totémica
con sus epidermis efímeras y sus vientos centrífugos
incomprendidas, yo las busco y las cazo
tormentas de ayer y hoy .me sublimo
de su rebelión y mi estupidez me alimento
mate amargo

abrazaste el séptimo anillo de Saturno
allá donde sólo en sueños se puede llegar.
pero no, vos llegás ahí a mitad de cuadra
entre la verdulería y la parada del colectivo.
cómo te admiro esa parte donde no encaja
el mundo en vos.
saliendo de este plano terrenal entrás a otro
y quién sabe qué insólitas frutas arrancarás
de los árboles que dibujan tus enredaderas.
y te escucho murmurar, a veces, querer volver porque
te olvidaste algo, siempre verdades nodichas,
sepultadas en tu pecho. y acariciás las paredes
buscando la nota justa en la melodía del tráfico
y la rebelión en una buena puteada.
entonces esas cosas germinan en tu tierra,
y brotan de vos como una flor en un baldío.
vuelvo a admirar el tornillito que sobra siempre
cuando el mundo después de la tormenta
se vuelve a reconstruir
vos permaneces intangible y helicoidal siempre
mirás desde tu pilar 
pero siempre uniendo soles y tierras distantes
con la gravedad que sabés crear a voluntad,
sabiendo que el cielo está acá abajo y no allá arriba
y que el infierno está acá arriba y no allá abajo.-
 
te la arreglás y encontrás el rumbo en la oscuridad
eso te diferencia del aglomerado
tu sensibilidad es otro ojo con el que saboreás
el terciopelo del telón nocturno
el néctar de la desesperación.
y me haces acordar cómo simulamos ser
si tomar mate era tan fácil antes,
decirnos y mirarse,
cómo nos hicimos
muñecos de nieve en pleno sol?

atrayente y orbitable en mi dimensión te orbité.
me acerqué como se arrima uno al borde de algo
esperando en el inconsciente un cataclismo florecer
porque por eso nos volvemos imprudentes
violentamente vertiginosos, 
somos cartílago y adrenalina pidiendo fuego.
a gritos.
entre el vértigo y la claridad más diamantífera
sentías esa curiosidad espectral (tuya) en la espalda,
todo es tuyo, cada creación sos vos que viene
y posee libertad, el jugo de la soledad.
como una mano que se hundía en la piel,
y querés que te empuje porque todavía sentís que falta
pero no, las cosas tienen otro motor, al abismo se salta
al abismo lo encarás con los dientes, las falanges
la pestañas el corazón, con el acento en la última sílaba
al abismo te entregás acaso te tragás

después de que se fueran todos y de la fiesta queden vasos vacíos
y nubes de perfumes en guerra  .aclaremos no volver a intentar descifrar
los silencios que nos remontan hasta acá
esto que es se dice solo . se dibuja en el aire






                                          

                                y   con   fuego
                                se   graba   en   la   piel
                                y  en  el   asfalto 
                                y  en la memoria
                                de todos     la nuestra
                                este   momento   tuyo
                                solo   tuyo




.soliloquios



pienso en una palabra que no salga con comas ni mayúsculas ni miedos ni patas para huir ni cejas para fruncirlas ni manos para lastimar esa rosa llamó mi atención de reojo la rosa que está en la pared colgando de esa lata oxidada algunos dicen que no pero yo que la mantengo con vida con solo verla le veo cierta belleza capaz la decadencia de los pétalos como curvos que la vida curvó y que el tiempo de a poco va borrando con ese rigor borro y vuelvo a escribir quiero volar pero no en sueños tan cortos ni tan largos quiero surcar marcar con fuego y hollín y carbones el horizonte dibujarle un bigote garabatearle algo en lo rojo que se pone de a poco y va reemplazando el fondo azul hacia otro mundo y al final releo y nada nada nada nada tiene sentido y tendría que haberte escrito pero no no no lo hice y estoy a tiempo ahora? quién me responde? quién? retrospectiva y mirame ahora mirame mirame las voces llaman vuelvo a un patio como jungla de flores como pájaros que la naturaleza inventó y parecen tan irreales de colores que gritan de combinaciones que te dejan sin aliento y uno en esa distancia que no se entiende que me atrapa que me absorbe y me dejo ir como por un río de sal por las venas abiertas de la tierra abiertas al cielo esperando ella lo dijo antes y hojas como palmas de gigante con venas como raíces verdes llenas de vida y ese olor a flor y tormenta a tierra mojada ese verde y de zopetón una manta que se desliza por lo bajo irreverente roja carmesí manta roja como el sol del ocaso hasta mañana porque mañana estaremos siempre estaremos mañana hasta que la vida hermosa se nos escurra de las manos y entonces qué? entonces nada entonces esto así de simple pero qué dificil lo buscan acaso lo sienten que es eso que me dice abrí la mano abrila aflojate y no dejes de mirar que los ojos cuando ven son la puerta la entrada sin puertas a lo desconocido todo puede ser todo es posible mas que antes mas que nunca todo entra por los ojos táctiles de la mano olfativos de la nariz papilares de la lengua esa boca esos labios curvos como pétalos que se posan sobre superficies igual de curvas igual de pétalas que asomantes se atraen la inminencia! hasta que un pensamiento las mata pero no ellas nunca mueren esperan porque son inextinguibles inexorables como nosotros nunca lo seremos divididos como estamos


Tras bambalinas